Comparten investigadores del CUSur saberes campesinos en la Preparatoria 7

Los académicos Lizeth Sevilla y Alejandro Macías mostraron cómo el desarrollo no ha alcanzado a la mayor parte del planeta, por lo que mostraron opciones prácticas que se presentan desde los pueblos originarios de América

Pensar la realidad social desde un nuevo paradigma que permita poner en el centro a las personas —en contraste con el desarrollo o la economía— en armonía con la naturaleza y a través de la conformación de comunidades solidarias fue el tema que el doctor Alejandro Macías Macías y la maestra Yadira Lizeth Sevilla, del Centro Universitario del Sur (CUSur) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) expusieron a los bachilleres de la Preparatoria 7 de la UdeG.

La charla que sostuvieron se enfocó en demostrar con datos que la noción de Ciencia y Desarrollo —entendida de la manera occidental— no ha permeado ni ha significado bienestar en la gran mayoría de las personas del planeta, por lo que, consideraron, es imprescindible optar por otras formas que sí beneficien a las personas y que fomenten su relación con la naturaleza y su entorno social.

“El 10% de la población mundial (mil 600 millones de personas) son extremadamente pobres. Esto es altamente reprobable en un mundo que se ha volcado en fomentar el desarrollo”, sostuvo el doctor Macías.

A esta visión meramente positivista de la ciencia, de la historia y de la economía, se contrapone “El buen vivir”, término filosófico acuñado en las comunidades andinas, pero que tiene eco y coincidencias con el pensamiento de los grupos indígenas de México y el resto de América.

En este sentido, los investigadores buscaron la forma de incidir en su comunidad para, desde ahí, entablar un diálogo de saberes entre los campesinos del sur de Jalisco, pero encontraron que quienes asistían eran las mujeres, entonces fue que comenzaron a crear un programa ecofeminista.

Con este enfoque, han desarrollado “La escuelita Campesina”, que tiene lugar cada 40 días y es un lugar donde las personas se reúnen a compartir sus conocimientos y disfrutar de la comida que producen; el tianguis “Pochtécatl” de trueque de productos orgánicos y cien por ciento libre de plásticos y con una visión antimercantilista y por último, quieren consolidar un doctorado.

La maestra Sevilla habló del sistema de milpa (siembra del maíz, frijol, calabacita y chile) para frenar la erosión del suelo que sucede con la técnica del monocultivo que con los agroquímicos fatiga a la tierra.

“Las mujeres, que eran amas de casa, comerciantes o artesanas, decidieron organizarse y participar con el pensamiento de que «si mi esposo es dueño, y además es jornalero, pues voy a ir ». También se acercaron estudiantes del CUSur a hacer agroecología.”

Al plantearse el proyecto, comenzaron a tener excedentes y experimentaron con la factura de conservas para así crear el tianguis “Pochtécatl”. De esta manera, desde el CUSur ensayan nuevas —arraigadas en saberes ancestrales— prácticas para fomentar la autosuficiencia alimentaria.

La charla formó parte de las actividades que celebran el 40 aniversario de la Preparatoria 7, que ha tenido eventos de literatura, arte, pensamiento, reflexión e inclusión.